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el laringoestereoscopio
El laringoestereoscopio que presentamos constituye un objeto
singular, poco frecuente entre el material clínico de los
especialistas del tránsito al siglo XX. Una tecnología basada
en dos instrumentos: la fotografía estereoscópica y el laringoscopio.
El desarrollo de la fotografía en el siglo XIX introdujo una
nueva forma de interpretación científica de la ilustración
médica como elemento auxiliar de la clínica médica. La fotografía
clínica se abrió paso en Cataluña con muchas dificultades
a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, sobretodo por
parte de médicos a título individual, no institucional, y
de manera especial en el ámbito de la microfotografía. A finales
de siglo, las capacidades de registro de la fotografía se
multiplicaron gracias a nuevas tecnologías, como las lentes
anastigmáticas -no cilíndricas- o innovaciones técnicas como
la estereoscopía fotográfica. El estereoscopio había sido
diseñado por el inglés Charles Wheatstone en 1840, a partir
de su explicación de la visión binocular, mostrando que la
sensación de solidez se consigue mediante la combinación en
el cerebro de dos imágenes planas separadas, vistas al mismo
tiempo con un ojo cada una.
Fue también a mediados del siglo XIX cuando la arquitectura
de la laringe y la visión directa de sus lesiones internas,
objetivo fundamental de la semiología anatomoclínica, se manifiesta
de manera definitiva en los trabajos sobre las cuerdas vocales
del maestro de canto Manuel García. La laringe dejó de ser
un órgano interno para los médicos y el laringoscopio, no
sin tropiezos, se convirtió en un instrumento fundamental
para la exploración y establecimiento del diagnóstico de la
cavidad. Si bien a lo largo de la segunda mitad del siglo,
la laringoscopía se convirtió en un método de examen rutinario,
no fue hasta casi el fin del siglo cuando Alfred Kirstein
(1895) consiguió desarrollar la laringoscopía directa al aplicar
al mismo tiempo la bombilla incandescente a partir de un esofagoscopio.
La máquina de fotografías estereoscópicas que presentamos
fue ideada por el médico francés Jean Garel y fabricada por
el constructor Henri Péter, en Lyon en aquellos años. Cabe
señalar que en 1897, el Dr. Garel publicó en París un Atlas
stéréscopique d'anatomie du nez et du larynx, que incorporaba
30 fotografías de la anatomía normal y patológica de los órganos
mencionados. La objetivación de las patologías de la laringe
mediante el registro fotográfico contribuyó a una mejor descripción
y clasificación anatómicas y permitieron que la laringología
se consolidara como especialidad con entidad propia. En la
facultad de medicina de Barcelona, la especialidad en otorrinolaringología
no se introdujo hasta 1915.
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