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guía didáctica sobre
termometría (2)
La primera cuestión que permite plantear este instrumento
es la de la terminología científica. Los nombres,
los conceptos, las denominaciones de los instrumentos nos
permiten acceder a la historia del objeto y a las prácticas
experimentales asociadas al mismo. En este sentido, por un
lado, convendría destacar la diferencia entre las raíces
griegas del nombre del objeto (thermes-metron: la
medida del calor) y el uso real del objeto (la medida de la
temperatura y no de la cantidad de calor). Esta definición
nos permitiría también introducir el concepto
de dilatación de los cuerpos a partir de la variación
de la temperatura.
Por otra parte, el mismo nombre del objeto nos señala
la existencia de diferencias con instrumentos anteriores,
como los termoscopios del siglo XVII –entonces denominados
vitrum calendare o speculum calendarium.
Fue en este período cuando el termómetro se
convirtió en un objeto de investigación teórica
y práctica entre los filósofos naturales a partir
del estudio experimental de fenómenos meteorológicos,
químicos y también de la temperatura del cuerpo
humano.
Uno de los aspectos de disputa en aquella investigación
estaba relacionado con un elemento visible en el diseño
de este instrumento: la definición de los puntos extremos
de las escalas o el establecimiento de un único punto
fijo.
Esta cuestión nos permitiría introducir el tema
de las escalas termométricas y su aparente arbitrariedad.
Un aspecto muy discutido a lo largo de todo el siglo XVIII,
período en que se produjeron algunas de las escalas
que, con múltiples modificaciones, han llegado hasta
nuestros días (Fahrenheit, Réaumur, Celsius).
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